La cosecha de Audelio: “Es bueno aprender a conocer la humedad del suelo…

La cosecha de Audelio: “Es bueno aprender a conocer la humedad del suelo…

-Escrito por Ericka Dubon, especialista en comunicaciones, Honduras-

 

“Es bueno aprender a conocer la humedad del suelo, el tiempo de duración de las plantas sin llover y guardar esa agua en el suelo, cuidarlo porque del suelo vamos a comer”

 

Sale el sol en Guarita, Lempira, y los rayos de luz del amanecer indican el inicio de una nueva jornada de trabajo. Audelio Mejía se prepara para salir de su casa, machete en mano y su sombrero de junco.

El pequeño municipio de Lempira tiene una extensión territorial de 172 km2, su población se dedica principalmente a la agricultura y ganadería y una pequeña parte al comercio. Audelio reside con su esposa y tres hijos en el Barrio Limones, aproximadamente a 2 km del casco urbano de Guarita.

A sus 50 años de edad trabaja arduamente como productor de maíz y frijol en su parcela, ubicada en el Valle de San Jerónimo, a 8 km de su hogar. Su propiedad cuenta con 10 mz de extensión, de las cuales ha dedicado 1.5 mz para producir granos básicos, el resto para un pequeño número de cabezas de ganado y un área de bosque.

Su productividad ha mejorado tanto que pasó de 50 qq/mz en años anteriores, a 75 qq/mz en 2017; ahora siembra una menor área. Comenzó a trabajar con la iniciativa ProSuelos en 2014, con el apoyo del Comité Central Pro Agua y Desarrollo Integral de Lempira (COCEPRADIL) y Catholic Relief Services (CRS). Hoy participa con el proyecto Agua y Suelo para la Agricultura (ASA), implementando parcelas de innovación tecnológica participativa en manejo integrado de la fertilidad del suelo para su cultivo de maíz.

Producir de manera convencional maíz y frijol requiere una alta inversión en fertilizantes y mayor extensión de terreno para producir en cantidad. Sin embargo, todo mejoró desde que implementó las validaciones de fertilización en maíz con los principios de 4 Recomendaciones (4 R: fuente adecuada, dosis adecuada, momento adecuado y lugar adecuado). También la cobertura de suelo, la no quema, la mínima labranza y una buena semilla con variedades de polinización libre; son las prácticas que se trabajan en los procesos de capacitación con CRS-COCEPRADIL.

En el 2018 su parcela de maíz soportó una canícula de 45 días en los meses de julio y agosto. A pesar de esto, en diciembre cosechó maíz, aunque con una disminución de rendimiento del 40% con respecto al año anterior, logrando solo 45 qq/mz. Mientras tanto, la mayoría de los productores que no implementaron prácticas similares de agricultura de conservación no lograron cosechas.

“Al principio los demás productores que pasaban cerca me decían que mucho cuesta abonar a la siembra y da lo mismo, pero cuando después vieron que era bueno, me empezaron a preguntar qué otra clase de abono le echaba, y les dije que mezclaran 18-46-0 y KCl a la siembra y después otra de Urea a los 25 y 40 días, sin ocupar más abono, solo la taponadita por postura”, comenta Audelio.

 

 

 

 

 

Al observar los buenos resultados más productores y productoras de su comunidad han replicado las prácticas de manejo de suelo y fertilidad.

 

 

 

Audelio y otros productores trabajan utilizando un sistema colaborativo llamado “mano vuelta” el cual consiste en trabajo colectivo, en donde se asocian de 5 a 8 productores para trabajar juntos en la finca de todos, en ese proceso contabilizan cuantos días trabajan en cada finca y realizan diferentes tareas.

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